“Nada tenemos que no lo hayamos recibido de Dios”
(San Francisco Coll)
Esta profunda expresión de San Francisco Coll, fundador de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, nos recuerda que todo lo que somos y poseemos es un don gratuito de Dios. Como comunidad educativa de La Anunciata, esta certeza nos invita a vivir desde la gratitud, a reconocer los talentos que Dios ha sembrado en cada persona y a ponerlos generosamente al servicio de la formación integral de nuestros estudiantes, la convivencia fraterna y el compromiso con el bien común. Desde esta convicción, educamos con sentido, fe y responsabilidad, fieles al carisma que nos inspira y nos identifica.
El año 2026 estará marcado por un acontecimiento profundamente significativo: la peregrinación de las reliquias de nuestro fundador, San Francisco Coll, signo de fe, comunión y esperanza. Este gesto nos recuerda que Dios camina con su pueblo, acompaña su historia y se hace presente en cada etapa del camino.
La peregrinación es, en sí misma, una experiencia constante de la relación entre Dios y su pueblo. Es caminar con confianza, con la certeza de que Dios está en cada acontecimiento, en cada gesto, en cada niño y en cada joven. Como comunidad educativa, comprendemos que no avanzamos solos: Dios va delante, acompaña, sostiene y orienta. Este caminar compartido nos conduce al encuentro con el otro, a acoger las fortalezas y fragilidades del hermano, del compañero de camino.
San Francisco Coll continúa acompañándonos hoy; nos ayuda a releer nuestra historia y a renovar nuestra misión educadora a la luz del Evangelio. En nuestra institución afirmamos con convicción que todos somos educadores, y que cada forma de educar debe tocar la mente, el corazón y la vida. Desde esta mirada surgen preguntas que nos interpelan:
¿Cómo estamos educando hoy?, ¿desde dónde educamos?, ¿qué nos diría el padre Coll frente a los desafíos actuales?
Responder a estas interrogantes nos invita a volver a las fuentes, a reavivar la pasión educadora y evangelizadora, y a renovar nuestra identidad como comunidad Anunciatista. En un mundo marcado por la imagen y la experiencia, estamos llamados a educar en la fe y a anunciar a Jesús con la palabra y con la vida.
Que este caminar del año 2026 nos ayude a vivir con mayor profundidad nuestra vocación de educadores, a anunciar con alegría la fe en Jesucristo, nuestro Maestro, y a seguir construyendo, desde el carisma Anunciatista, una Iglesia viva, cercana y en salida.
San Francisco Coll sigue caminando con nosotros…
Encomendamos a Dios, a nuestra Madre la Virgen María y a Santo Domingo de Guzmán a todos los que formamos parte de esta querida Comunidad Educativa Anunciatista.
Con afecto fraterno,
Hna. Blanca Cieza Pérez
Dirección General